Sin ningún afán de palabradurías, con más cosas que relatar que contar, pues los cuentos son irreales, las verdades sinceras y las sílabas, en la magia de su son, como agua vierten desde lo más hondo de mi yo. He aquí mi pequeña creación.

viernes, 20 de junio de 2008

Concepción

Desde mi llegada a Concepción las cosas han marchado dificilmente, esta ciudad no me ha dado precisamente buenos momentos eternos, sino que bondades pasajeras de las que me he decepcionado y arrepentido. Entre las personas que cuento como valiosas hay pocas y creo que no son más de cinco o diez, por ahí va la ecuación exacta de lo que es y lo que no.
Mi entrada a esta ciudad se vió empañada de malas nuevas, sufrí, lloré, quise en muchas ocasiones morir de la forma que fuese, luego de eso creí haber superado todo y me dí cuenta que no, el real tiempo de mejora demoro un año en llegar, tiempo que estuvo plagado de recuerdos nocturnos y noches en vela, llantos en las calles y dulces sin sabor, pero yo no quería vivir más así y por fin logré quitarme las lágrimas de los ojos y levantarme, de eso se ha tratado mi vida en ciertas ocasiones, aunque no niego que hay muchas cosas en las que me he sentido afortunada, por ejemplo mi madre, quien me ha acompañado en cada una de mis aventuras, ha puesto su hombro y sus manos cada vez que lo necesito para acurrucarme protectoramente y levantarme si caigo.
Los buenos momentos vividos aquí no los olvidaré, aunque ya comprendí que no podré partir por que los rasgos formales del asunto no son los mejores ni más alentadores, espero poder crecer más, eso es algo que si valoro de toda esta experiencia que he tenido fuera de mi hogar, la posibilidad infinita de crear fortaleza, de encontrarme con mis flaquezas y destruirlas.
Hoy en día me he sentado a esperar, los sueños no siempre se cumplen pero tampoco es necesario perseguirlos, sino que saber tomarse el tiempo necesario para quitarse los pesares de encima.
Desde hoy me sentaré a contar estrellas.

1 comentario:

Cataluna dijo...

solo dire una cosa insistentemente:

los fantasmas y sus vahos tambien mueren

cree en eso con todo tu corazon, y sigue matando a esos fantasmas negros, yo se que tu puedes, no te lo digo como tonta esperanza, lo digo porque te voy conociendo y se que dentro esta esa luz para eliminar las sombras, no eres debil como piensas.

Gracias por toda la confianza, prometo con mi corazon simpre tratar de no fallarte!

te quiero muchio lerda!

Catarsis