Sin ningún afán de palabradurías, con más cosas que relatar que contar, pues los cuentos son irreales, las verdades sinceras y las sílabas, en la magia de su son, como agua vierten desde lo más hondo de mi yo. He aquí mi pequeña creación.

sábado, 15 de marzo de 2008

En el fondo de todo esto

Ha pasado ya tanto tiempo de todo aquello con lo que comenzó a gestarse la idea de escribir todo lo que sentía, creía, soñaba, adquiría y pensaba. Hoy, ya habiendo pasado un año, debo confesar que aún recuerdo aquellos tiempos de forma especial, como un gran paso en mi vida, lo que a mis cortos 19 años me hizo crecer tanto y entender muchas cosas que anteriormente no habia comprendido.
Estuve inconmesurablemente enamorada, supe lo que es sentir por otro, vivir por otro, respirar y soñar al latido del corazón de un humano igual que yo, pero diferente, comprendí hasta las cosas más incomprensibles y amé hasta que ni la vida ni la respiración dio espacio para seguir, amé hasta sentir que me quitaba el cuerpo y el alma con su partida, que se llevaría todo de mí y nunca más volvería a sentirme humana.
Con los sucesos, lloré como nunca antes lo había hecho, caminé por tantas calles, atesoré cada una de sus miradas y las evoqué en lo más oscuro y profundo de la noche, que se hacía tan larga y corta, que no me permitía dormir ni soñar, por que los sueños se habían acabado, por que ya no quería vivir, deseaba tanto desaparecer del mundo y morir en el instante en que botaba una y otra lágrima al son del reloj, que marcaba uno y otro minuto más, minutos eternos en los que me evadía y lloraba en todos los estados posibles y de todas las formas necesarias humanas y no humanas. Supe lo que es sentir que ya no existe tu corazón, sólo te mueve un motor que no existe, sino que es creado inconscientemente para manejar un poco las piernas y poder escuchar una que otra palabra de personas que parecen fantasmas, pues nada existía, sólo yo y mi llanto, aferrada a una almohada noche a noche por más de cinco meses consecutivos, en los que progresivamente fui durmiendo de dos a tres horas y luego un poco más. Mi último llanto ocurrió diez meses después, día en que decidí dejar todo eso y salir como fuese, teniendo en la espalda el dolor y sabiendo que no podría dejar de sentir, pero una fuerza diferente a todas las anteriores surgió de a poco y me miré a mí misma, comprendí que nada ni nadie podía botarme y no dejar que me levantase, entonces comencé de cero.
Hice todos los descargos pertinentes y descubrí que él había muerto, que ya no existía aquella personita que me hacía la mujer más feliz del universo, ese humano que con una mirada o un gesto remecía mi mundo y lograba hasta las cosas más impresionantes en mi corazón.
Hoy, 16 de marzo de 2008 puedo afirmar, confimar, contar, avisar que ya no lo amo, que ya no existe, que un día murió y no volverá jamás a abrir esos ojitos que tanto amé y que amaré hasta el día en que deje de existir, por que en el fondo lo único que amo es su recuerdo, pero no a él y ya no de la forma de antes, sino de una forma dulce y familiar, sin ninguna idea de volver a besarlo, pues ha muerto y eso lo lamento tanto.
Hoy hay una nueva ilusión, un hombre que con su sencillez y calidez ha logrado despertar en mí el sentimiento más humano y divino del mundo, un ser que es tan diferente, tan especial, tan único y siento que ya lo quiero, sin provocarlo, sino de forma espontánea, ni siquiera comparado a lo antes vivido, es algo no evocable, sino vivencial y quiero que así sea, quiero estar con él y con nadie más, mi recuerdo ya no pesa, sino que es una experiencia y nada más que eso, lo que confirma que nada es eterno ni inamovible, todo es vulnerable y único.
Mi recuerdo ha muerto en todos los sentidos, mi presente es él.

domingo, 9 de marzo de 2008

Hoy no llora la niña aquella temerosa y abutagada, hoy no sufre nada y no quiere sentir aquello nuevamente, hoy ama el sonido de todos los vientos del universos y quiere sonreír una y otra vez, por que la vida tiene que mostrar esa cara amable a la que está dispuesta plenamente. Gracias por esto.