Sin ningún afán de palabradurías, con más cosas que relatar que contar, pues los cuentos son irreales, las verdades sinceras y las sílabas, en la magia de su son, como agua vierten desde lo más hondo de mi yo. He aquí mi pequeña creación.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Desgastó el llanto

En algun confín de mi era existe aun ese aliento sosegado de tantas cosas adquiridas, que se contrae y se extiende en su interior retornando a mi mundo espacialmente perfecto, a aquello de lo que no desvincularé mis sonoros pensamientos.
Pues aunque sé que las cosas no siempre resultan bien, debo afirmar y confirmar que me quedaré aquí, sentada trás una ventana gris, ultrajando mis más recónditos pensamientos y múltiples sueños, para encontrar así al dueño de tanto amor soslagado por el tiempo.
Reacciono de una manera que no comprendo bien, de esa forma intento esfumar una extraña maldad que nació en mi, por esos motivos sabidos por el resto y más bien por mi inerte forma de sentir, que ya no existe más, pues ni esa ni la otra pueden vivir en mis noches que son perfectos días.
Recuerdo que podía consumir el tiempo en un cigarro, en un vaso de lo más fuerte que había provado, añadiendo a ello el lento andar del beber de la copa más amarga de mi vida y de la vida que no viviré, entonces me consumí en el vicio de aquel recuerdo sonriente a mis ojos y al pasado de la memoria colectiva inconsciente, que alguna vez nos vio caminar mano a mano.
Hoy siento que ya he muerto, aquella lápida del tiempo sólo habrá de confirmar lo que he comprendido hace más de seis meses, pues pensé que podía ultrajar lo que llamé eterno, hoy veo que no, pues el alma se amarra a un hilo como un cometa, ahí permanece el resto de sus días, colgando, muerta, sin aliento y con la mitad de vida que un día logró poseer.
Puede que desgrane aun un poco del dolor que llevo dentro, pero de diferente forma a cuando comencé este proyecto del que nadie sabe, pues el reflejo de su sintonía interespacial ya no lográ tocar mis lágrimas, sino que es otro asunto, es no poder revivir mi sentir de forma completa. No niego que ante sus ojos pueda flaquear, aun habiendo musitado antes un centenar de palabrejas con odio y rencor, pues sé que frente a él, un recuerdo vivo de lo que fue mi más completa felicidad no podré mirar al suelo, a pesar de que no perdone que haya herido hasta mi más profundo sueño, desde el vientre hasta lo visible a todos, pues esa herida, la que antes mencioné, sé que jamás escapará de mi, de mis noches, de aquel momento en que pedía a gritos que acudiera a mi lado para enfrentar juntos aquel hecho comprobado y no lo hizo.
Aun conservo mis recuerdos de aquello idílicamente bello, guardo en mi los pasos por mi natal tierra, el resto de sucesos confusos y deshonestos prefiero borrarlos, para no odiarlo tanto, para no sentir siempre esa rabia enorme que logra obstruir mi integridad.
Ahora estoy aquí, la de siempre, guardando mis sueños, cobijando mi alegría y masificando una sonrisa, ocultando mis secretos, caminando de a dos pasos y la lluvia podría caer denuevo, podría no tener ni techo ni lecho, construir vanalidades y conservar ingenuidades, pero da lo mismo, si se cae el mundo no importa, pues aquel dolor ya vivido no aparecerá jamás, pues se ama una vez y nunca más.