y yo me pregunté, mientras miraba en el cielo tantas nubes, cómo el corazón había sentido tanto, cómo podía matarlo, entonces lo intenté muchas veces, tantas que no lo creí y lo empujé de un balcón, pero cayó sobre hojas secas, que amortiguaron el golpe, entonces volvió, me miró y dijo, no me ire y no te iras, te quedas a mi lado y lo intentamos nuevamente. Yo comprendí, escuche que estaba anclado a mi, como se vive y respira, lo tomé, nuevamente, porque siempre lo crei y lo acurruqué denuevo en mi, lo deje entrar y no quice que se fuera más.
Entonces, erré nuevamente, no debí, lo sé, me equivoqué, no medí, no me cuide, dejé que mi derecho a hablar fuera sobre el de callar y entregué mi alma denuevo, esperanzada en que la fantasía fuera más que la realidad, porque si confiaba, yo creía, porque lo conocía y propuse entonces algo nuevo. Sus palabras cambiaron, ya no sentía tanto, ya no me necesitaba, porque se había ido lejos, más alla de lo que podía alcanzar yo, se fue y me pregunto si un día regresará.
me tomé de la almohada denuevo, tal como tiempo atrás y lo quité del alma, de la vida y se quedó, aun así, pero no es él quien me pide quedarse, sino que no puedo sacarlo, lo que hace tan diferente la historia.
Y ahora sé, que me equivoqué mucho, que creí que siempre estaría y también sé, que no fui yo nada más, sino que él también, pero no comprende mi lenguaje, no quiero culparlo, quiero solucionar todo y quizás ya es tarde, pero para mi no lo es, porque cuando dije amor fue desde adentro, porque para ese sentimiento no se acaban las oportunidades, pero para este, que está cansado de correr, de alegrarse y de intentar, creo que si, porque la fantasía se me escapó de las manos, porque no puedo sola, este trabajo es de a dos y ese par mio, ese ser que me alegraba la vida se fue y hoy es otro, que ya no es más que mi recuerdo.
Y entré mis ojos, busqué mi luz de infinito y lo ame, lo amo, sé que si, sé que es inconmesurablemente absurdo, sé que no debería, porque no lo tendré nuevamente
y cuando pienso eso, se me llenan de lágrimas los ojos y grito su nombre en la oscuridad, que es más fría que antes y se me hielan los huesos con las tinieblas, de las que no me sacará la vida.
Porque nadie comprende el sentido del amor, porque a ti me entrego, porque a tu voz que anhelo persigo, porque el sordo lleva más de amor que quien escucha, porque ya no soy capaz. Mi corazón se terminó, se fue , olvidaste cerrarlo al irte y ahora yo, lo cerraré por primera vez y que no se vuelva a abrir, porque lo que saldrá de él no será agradable.
Sólo quisiera decir, que ya no puedo más, que si un día, decides buscarme, estaré como siempre, sentada en tus ojos, buscando esa luz que tuve conmigo y que con los años se apagó, buscando los resquicios de este amor en ti y que, si te demoras, no olvidaré dejar una huella para que me encuentres y si estoy lejos, no me busques, porque querré regresar.
Y si me buscas pronto, te esperaré en mi ventana, aferrada a mis deseos, fumando como siempre, relatando mis sueños a una estrella, a esa que siempre le digo que te cuente cuánto te extraño y que, quizás por engañosa no lo hace y la retaré, por no decirtelo si lo repetí tantas veces.
Sin ningún afán de palabradurías, con más cosas que relatar que contar, pues los cuentos son irreales, las verdades sinceras y las sílabas, en la magia de su son, como agua vierten desde lo más hondo de mi yo. He aquí mi pequeña creación.
martes, 19 de junio de 2007
miércoles, 13 de junio de 2007
Recuerdos
Con tanto tiempo libre, he pensado mucho, en tantas cosas, por ejemplo, me puse a recordar y descubrí que frente al recuerdo hay dos caminos; el positivo y el negativo y yo, que tenía que elegir uno de los dos en el momento de llevar a cabo la acción, decidí tomar el primero. Por que, cuando miro hacia atrás, hay tantas cosas buenas, que las malas quedan pequeñas frente a semejante felicidad vivida, por eso, siempre que recuerdo, me dan ganas de reír, de sentirme cobijada y de cobijar y sonrío de una forma particular, como si sonriera mi alma junto a mi boca.
Del recuerdo puedo sacar muchas cosas, dentro de ellas, me siento orgullosa de mí misma, porque entregué a manos llenas todo lo que tenía y lo que no, también me siento orgullosa de quienes son parte de mi recuerdo, porque creo que fueron las personas correctas en el tiempo exacto y que me entregaron todo. Las cosas que recuerdo, aun están presentes y siguen siendo importantes en mi vida, siempre guardarlas en mi corazón será la idea, quizás retomarlas, quizás reabrirlas, quizás atesorarlas, quizás revivirlas o quizás dormirlas. Pero, lo que sea, que sea lo mejor y más acertivo, que si me quedo aquí o si me voy, que si me muero, pueda ser con una sonrisa siempre, para mí y para los involucrados. Por ahora, espero que los días pasen lento y quiero disfrutarlos, quiero reir mucho, quiero cantar, quiero bailar, quiero sentirme bien, lo que ya es, pero que cada día sea mejor, porque ya me quite los problemas, porque creo que he cambiado, que miro las cosas de otra forma, que no hay culpables ni víctimas, que todos tienen responsabilidad, que puedo reconocer mis errores, que soy más tolerante, que me autosustento, que aprendí a conocer a mucha gente y a mirar con buenos ojos el futuro, que me relajé y mejor aún, dejo que todo pase por mi lado sin que choque conmigo, que ya no me preocupo, sino que me ocupo, valoro las pequeñas acciones, creo en las palabras, no me paso rollos, sino que veo cosas concretas, que tengo mucha más paciencia, que no soy tan impulsiva, mejor pienso las cosas antes de hacerlas. Y hay algo, que siempre he creído y que, nunca podré quitar de mí, que no es inmaduro, para nada; creo que los errores del pasado, a fin de cuentas, sirven de experiencia, para aprender lo que con palabras no podemos y luego, quizás exista una oportunidad para repararlos, pues no somos perfectos y tenemos derecho a errar y para demostrar cuánto se puede comprender y entender lo que se quiere del resto. Al contrapesar los errores con las cosas buenas, creo que me sigo quedando con lo segundo, por ello, ahora que he reparado mis errores en este tiempo de “mantención”, puedo decir, que ya he aprendido a ser más mujer de lo que fui antes, esa es la idea y que, referente a mis cambios, lo que no considero como error, no cambia, es de esas cosas quedan estáticas, que con el pasar de los años, quizás se vayan o quizás se hagan más fuertes, contra eso no arremeteré. Cuando, se tienen ganas, se logran cosas. Creo que maduré y puta que soy feliz por eso.
"Lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida"
Del recuerdo puedo sacar muchas cosas, dentro de ellas, me siento orgullosa de mí misma, porque entregué a manos llenas todo lo que tenía y lo que no, también me siento orgullosa de quienes son parte de mi recuerdo, porque creo que fueron las personas correctas en el tiempo exacto y que me entregaron todo. Las cosas que recuerdo, aun están presentes y siguen siendo importantes en mi vida, siempre guardarlas en mi corazón será la idea, quizás retomarlas, quizás reabrirlas, quizás atesorarlas, quizás revivirlas o quizás dormirlas. Pero, lo que sea, que sea lo mejor y más acertivo, que si me quedo aquí o si me voy, que si me muero, pueda ser con una sonrisa siempre, para mí y para los involucrados. Por ahora, espero que los días pasen lento y quiero disfrutarlos, quiero reir mucho, quiero cantar, quiero bailar, quiero sentirme bien, lo que ya es, pero que cada día sea mejor, porque ya me quite los problemas, porque creo que he cambiado, que miro las cosas de otra forma, que no hay culpables ni víctimas, que todos tienen responsabilidad, que puedo reconocer mis errores, que soy más tolerante, que me autosustento, que aprendí a conocer a mucha gente y a mirar con buenos ojos el futuro, que me relajé y mejor aún, dejo que todo pase por mi lado sin que choque conmigo, que ya no me preocupo, sino que me ocupo, valoro las pequeñas acciones, creo en las palabras, no me paso rollos, sino que veo cosas concretas, que tengo mucha más paciencia, que no soy tan impulsiva, mejor pienso las cosas antes de hacerlas. Y hay algo, que siempre he creído y que, nunca podré quitar de mí, que no es inmaduro, para nada; creo que los errores del pasado, a fin de cuentas, sirven de experiencia, para aprender lo que con palabras no podemos y luego, quizás exista una oportunidad para repararlos, pues no somos perfectos y tenemos derecho a errar y para demostrar cuánto se puede comprender y entender lo que se quiere del resto. Al contrapesar los errores con las cosas buenas, creo que me sigo quedando con lo segundo, por ello, ahora que he reparado mis errores en este tiempo de “mantención”, puedo decir, que ya he aprendido a ser más mujer de lo que fui antes, esa es la idea y que, referente a mis cambios, lo que no considero como error, no cambia, es de esas cosas quedan estáticas, que con el pasar de los años, quizás se vayan o quizás se hagan más fuertes, contra eso no arremeteré. Cuando, se tienen ganas, se logran cosas. Creo que maduré y puta que soy feliz por eso.
"Lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida"
viernes, 1 de junio de 2007
razón
Los días pasan y cada vez va decreciendo en mi el mal sentimiento llamado tristeza, no sé bien qué será aquello que aminora mi llanto, he pensado muchas veces que pueden ser aquellas esperanzas que siempre tengo, aquellas que no he creado sola, pero ni aún así soy capaz de confiar ciegamente.
Es como si el mundo de pronto hubiese cambiado su curso, ya no somos dos desconocidos, pues nos hemos vuelto a encontrar, lo que un día traerá nuevas consecuencias, que quizás, ya no seré capaz de asumir, porque ya no puedo asimiliar más cosas.
Sé, en el fondo de mí, que dónde sea que estés ahora, estás pensando en mi, porque nada de lo que dices puede ser tan falso, en el fondo te creo, siempre te creo, con menos certeza que antes, pero es inevitable.
Creeré, que un día volverás, yo sé que así será, porque en el fondo nunca te fuiste, siempre estuviste conmigo, nada ha cambiado, sólo aquel estado social que tuvimos o quizás, si has cambiado pero mis ojos no son capaces de reconocer en ti aquello, porque siempre te amo.
Puede sonar tan extraño, hoy esperé aquel llamado que me haría sonreír, que lograría que mis ojos brillaran y no llegó, aún así, a esta hora, aun espero. Sé que no llegará, pero nunca pierdo las esperanzas que me hacen soñar que todo esto puede ser un poco más real.
De a poco, he perdido la credulidad, he perdido las ganas, siempre hay algo nuevo que haces, que cambia un poco mi esquema y que me hace reflexionar sobre todo, como si siempre hubiese un denuevo y jamás saliera de aquella fecha, en que no quisiste cumplir tus promesas.
Y no fue rabia, fue miedo, yo sé que jamás lo entenderás, porque al pasar del tiempo tomas todo lo que digo o hago como si fuera yo tan pequeña o como dices tu "cabra chica", es exactamente eso lo que no quiero volver a oír de tus labios, no quiero más críticas.
No podré decírtelo jamás, aunque esto ya dejó de estar escrito de forma bonita, no es más que una especie de "carta" que no recibirás, porque quizás, no sepas nunca esto que digo ahora y por lo que me he dado más de cien vueltas cerca de mi ventana.
Siento que no soy más que una niña que quiere un día abrir los ojos y que nada malo hubiese sucedido.
Es cierto, me he cansado, de a poco voy perdiendo las ganas, el desatino me aburre y ya no pienso como antes, ya no necesito salir y emborracharme para gritar tu nombre y llorar junto a él, puedo hacerlo sobría, porque el dolor se transforma en algo tan cotidiano, que ya ni duele, sólo pesan un poco tantas lágrimas y las noches en vela, que ya no son dos ni tres, sino que muchas más.
Esas noches, en las que no pude dormir, pensando cómo podías sonreír tan tranquilo y no mirar atrás, simplemente olvidar. Hoy, sé que no fue así, aún guardas mis recuerdos entre tus cosas, mis fotos, mis cartas, mis regalos y todo aquello que un día, plasmado de tanto amor, te dí.
Tengo tanto miedo, sin embargo te veo, tu cara, tus gestos, todo lo que haces, recuerdo que dices que valore tus acciones y eso es exactamente lo que hoy hago, ya no espero palabras, porque tú siempre has mediado los hechos a través de las acciones, veo que son tan lindas, tan positivas, que me arriesgo, voy de frente a lo que nos depare el destino, con ello, se dilata un poco más el miedo y soy capaz de reconocer nuevamente, que te amo y que no podré dejar de hacerlo.
Lo que quisiera decirte es tan simple, pero sé que no me escucharás, sólo quiero que no vuelvas sin razón y que cada una de las tantas cosas que me haz dicho el último tiempo me faculten en un momento no muy lejano, a descifrar más aún esta telaraña, en la que pasaría toda la vida enrredada sin importar las consecuencias que ello tenga, porque sí, pasaría la vida completa en medio de esta historia, a pesar de lo cruel que eso pueda resultarme.
Es como si el mundo de pronto hubiese cambiado su curso, ya no somos dos desconocidos, pues nos hemos vuelto a encontrar, lo que un día traerá nuevas consecuencias, que quizás, ya no seré capaz de asumir, porque ya no puedo asimiliar más cosas.
Sé, en el fondo de mí, que dónde sea que estés ahora, estás pensando en mi, porque nada de lo que dices puede ser tan falso, en el fondo te creo, siempre te creo, con menos certeza que antes, pero es inevitable.
Creeré, que un día volverás, yo sé que así será, porque en el fondo nunca te fuiste, siempre estuviste conmigo, nada ha cambiado, sólo aquel estado social que tuvimos o quizás, si has cambiado pero mis ojos no son capaces de reconocer en ti aquello, porque siempre te amo.
Puede sonar tan extraño, hoy esperé aquel llamado que me haría sonreír, que lograría que mis ojos brillaran y no llegó, aún así, a esta hora, aun espero. Sé que no llegará, pero nunca pierdo las esperanzas que me hacen soñar que todo esto puede ser un poco más real.
De a poco, he perdido la credulidad, he perdido las ganas, siempre hay algo nuevo que haces, que cambia un poco mi esquema y que me hace reflexionar sobre todo, como si siempre hubiese un denuevo y jamás saliera de aquella fecha, en que no quisiste cumplir tus promesas.
Y no fue rabia, fue miedo, yo sé que jamás lo entenderás, porque al pasar del tiempo tomas todo lo que digo o hago como si fuera yo tan pequeña o como dices tu "cabra chica", es exactamente eso lo que no quiero volver a oír de tus labios, no quiero más críticas.
No podré decírtelo jamás, aunque esto ya dejó de estar escrito de forma bonita, no es más que una especie de "carta" que no recibirás, porque quizás, no sepas nunca esto que digo ahora y por lo que me he dado más de cien vueltas cerca de mi ventana.
Siento que no soy más que una niña que quiere un día abrir los ojos y que nada malo hubiese sucedido.
Es cierto, me he cansado, de a poco voy perdiendo las ganas, el desatino me aburre y ya no pienso como antes, ya no necesito salir y emborracharme para gritar tu nombre y llorar junto a él, puedo hacerlo sobría, porque el dolor se transforma en algo tan cotidiano, que ya ni duele, sólo pesan un poco tantas lágrimas y las noches en vela, que ya no son dos ni tres, sino que muchas más.
Esas noches, en las que no pude dormir, pensando cómo podías sonreír tan tranquilo y no mirar atrás, simplemente olvidar. Hoy, sé que no fue así, aún guardas mis recuerdos entre tus cosas, mis fotos, mis cartas, mis regalos y todo aquello que un día, plasmado de tanto amor, te dí.
Tengo tanto miedo, sin embargo te veo, tu cara, tus gestos, todo lo que haces, recuerdo que dices que valore tus acciones y eso es exactamente lo que hoy hago, ya no espero palabras, porque tú siempre has mediado los hechos a través de las acciones, veo que son tan lindas, tan positivas, que me arriesgo, voy de frente a lo que nos depare el destino, con ello, se dilata un poco más el miedo y soy capaz de reconocer nuevamente, que te amo y que no podré dejar de hacerlo.
Lo que quisiera decirte es tan simple, pero sé que no me escucharás, sólo quiero que no vuelvas sin razón y que cada una de las tantas cosas que me haz dicho el último tiempo me faculten en un momento no muy lejano, a descifrar más aún esta telaraña, en la que pasaría toda la vida enrredada sin importar las consecuencias que ello tenga, porque sí, pasaría la vida completa en medio de esta historia, a pesar de lo cruel que eso pueda resultarme.
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